Lunes, Noviembre 20, 2017

Datos técnicos de la experiencia

Ubicación:

Valle del Cauca, Palmira, Bolo San Isidro

Postulante: Osiris de Jesus Cuellar Martinez
Cantidad de personas beneficiadas Inicialmente la planta de agua beneficia las 41 familias, 200 personas que habitan en la ciudadela Nashira, pero se ha proyectado para 90 familias con aproximadamente 400 personas que hacen parte del proyecto.

¿Cuál era la necesidad?

La comunidad del Corregimiento del Bolo San Isidro, Municipio de Palmira, carece de agua potable y un grupo de mujeres cabeza de hogar, empeñadas en desarrollar un plan de vivienda como oportunidad de salir adelante y desarrollar sus potenciales e ideales de mujeres echadas para adelante, logran conseguir en donación un terreno en este corregimiento, pero la comunidad del Bolo se opone al proyecto y la realidad de la falta de agua está en su contra por la falta del Preciado líquido, y que al construir esta comunidad de mujeres cabeza de familia, sería más personas para luchar por el agua.

¿Qué hicieron?

Ante la difícil realidad de muchas mujeres, compartida como una dura realidad nacional, nace un sueño o ideal de realizar una ecoaldea que permitiera una vivienda digna para las mujeres y sus familias, y que a la vez fuese una oportunidad de realización tanto humana como económica. Gracias al noble corazón de algunas personas que desde siempre han amparado este proyecto se consigue la donación de casi 38.000 mt 2 de tierra en el corregimiento del bolo, pero este corregimiento no posee un acueducto capaz de responder a la demanda de sus actuales usuarios y menos para un nuevo plan de vivienda; esto genera la justa oposición de la comunidad del Bolo que encuentra en esto una competencia mas por el preciado líquido. Pese a los inconvenientes se inicia la construcción de la ecoaldea y se plasma como única opción para tener agua, el uso de un aljibe, ubicado en la misma propiedad donde se construye la ecoaldea. Habiendo hallado este rayo , no de luz sino de agua, ante el oscuro panorama, se coloca un S:O:S en internet pidiendo la colaboración de organizaciones, empresas o particulares que pudiesen colaborar con la construcción de una planta de tratamiento del agua para esta naciente comunidad de mujeres que, amén de luchar por un lugar en la sociedad, ahora deben buscar el precioso tesoro del líquido vital: El agua. Por esos días se generan vínculos de la comunidad de mujeres con la OMI, organización mundial de migraciones de las naciones unidas, que ofrece la oportunidad de enviar algunas de las mujeres a trabajar como temporeras en las cosechas del frutas en el país Español. Una vez, en España, las mujeres son acogidas por la Unión de Pajesos solidarios de Cataluña que les permiten presentar proyectos y ellas ven aquí su mejor oportunidad de realizar el sueño de agua potable para su comunidad: los “Pajesos” acogen el proyecto y ellas aportan de sus sueldos al financiamiento del mismo. Así se da inicio a la elaboración en firme del proyecto de acua Nashira. Continuando la búsqueda del preciado y vital liquido logramos contactar con USAID, de los estados unidos que se interesa en el proyecto y genera el capital para el diseño del acueducto, planta de purificación y manejo de aguas residuales y contratan a CINARA, entidad de la universidad del Valle para la realización de dichos diseños. Una vez terminados los diseños se inicia la construcción de la planta con la asesoría de ACUAVALLE, pero CVC (Corporación Autónoma Regional del Valle), se opone a la continuación de los trabajos por la existencia del pozo artesanal que tenía el aljibe. ACUAVALLE aporta en la construcción del nuevo pozo; superadas estas barreras se continua la construcción de las plantas para el acueducto comunitario de Acuanashira, pero este requiere mucho mano de obra y careciendo de dinero para ello, las mujeres asumen personalmente su construcción, dedicando horas bajo sol y lluvia a la preparación del terreno, doblaje de varilla, mezcla de material y otras actividades necesarias para llevar a termino tan urgente proyecto. Así bajo los esplendorosos calores del Valle del Cauca y en medio de los monótonos verdes de caña del Bolo San Isidro, las mujeres de la Ecoaldea Nashira, conjugaron su sudor en tierras españolas con la generosidad norteamericana, la colaboración gubernamental, y los dolores cotidianos de una construcción para armar el mapa que las llevaría a poseer el preciado líquido Vital. Las mujeres de Nashira construyeron con esfuerzos propios y lejanos un acueducto para su ecoaldea y sus familias.

¿Quiénes participaron en la actividades?

Son muchas las personas e instituciones que se aúnan para poder en desarrollo el proceso de la búsqueda del líquido vital. En el nacimiento de acuanashira, participa la OMI, los PAjeses, la USAID, la CVC, ACUAVALLE, la Gobernacion del Valle, y nuestras valientes mujeres que gestionaran e iniciaron con sus manos la materialización de sus sueños, ellas son: 1. Angela Cuevas de Dolmetcsh. 2. Yamileth Perdomo 3. Aida Tovar Alvarez 4. Olga Milena Pacheco 5. Aleyda Orjuela Vargas 6. Olga Elena Duque 7. Maria Dolores Bonilla 8. Prudencia Rengifo 9. Elcy Martinez de Cuellar 10. Maria Dolores Quintero 11. Erica Burbano Valdes 12. Hilda Maria Agredo Becerra 13. Doris Dalila Navia 14. Rosa Nancy Sanclemente 15. Oneida Ortiz 16. Maria Efigenia Murillo 17. Sulgey Sterling 18. Carmen Lozano 19. Nohora Hernandez 20. Maria Martha Ortiz 21. Luzbelly Hurtado Rengifo 22. Claritza Rivera 23. Margarita Isabel Duque Ocampo 24. Maria Eugenia Chanchi Cordoba 25. Maria Margarita Mina 26. Margoth Lozano 27. Maria Patricia Restrepo Ayala 28. Maria Viviana Luna 29. Maria Yeni Sanclemente Canizales 30. Maria Yibi Polania Paredes 31. Nelly Tereza Ortiz Agredo 32. Maria Eugenia Ruiz 33. Hilda Maria Navia 34. Ana Milena Caicedo 35. Miriam Echeverry 36. Rosa Helena Murillo Ortiz 37. Rosalba Acevedo de Mora 38. Cielo Lizcano 39. Amparo Vargas 40. Barbara Orjuela 41. Miriam Burgos 42. Yenifer Reyes Maquilon 43. Agustina Cobo Vanegas 44. Alba Mery Medina 45. Angélica María Rodriguez 46. Blanca Cecilia Varela 47. Blanca Denis Guerrero 48. Carmen Elena Lucumi 49. Claudia Lorena Burgos 50. Consuelo Sánchez Agredo 51. Denis Islena Jiménez 52. Egna Carolina Torres 53. Esperanza Borrero Martínez 54. Fabiola Otero Ramírez 55. Fedra Benedicta Beltrán 56. Gladis Mercedes Hernández 57. Gladys Isabel Figueroa 58. Liliana Lucumi Escobar 59. Lizetd Johana López Caicedo 60. Luz Dary Monsalve Becerra 61. Luz Marina Lenis Henao 62. María Derly Arboleda 63. María Enedier Rojas 64. María Eyda Delgado 65. María Inés González 66. María Medina Díaz 67. María Nubia Restrepo 68. María Orfilia Tabares 69. María Rocio Lizcano 70. María Yurani Bermúdez 71. Martha Isabel Ramos 72. Mayra Alejandra Velasco 73. Nelly Sarria 74. Nini Johanna Velasco 75. Orfa Nur Romero 76. Ruth del Socorro Posada 77. Viviana Ortiz Hurtado 78. Yamileth Triviño 79. Yuriana Sánchez 80. Zulay Carina Mora Rojas 81. Maria Eugenia Escobar 82. Dioselina Medina 83. Martha Liliana Escobar 84. Sandra Patricia Nievas 85. Yarsel Arboleda 86. Adriana Lucia Payares 87. Martha Cecilia Medina 88. Yazmin Martinez Martinez 89. Patricia Ortiz Agredo. Y un sinnúmero de personas anónimas que desde sus escritorios o en los pequeños detalles de la vida han aportado su grano de arena.

¿Cuáles fueron los resultados positivos de la experiencia?

El resultado material más relevante de la experiencia de esta comunidad de mujeres cabeza de familia fue la realización de la planta de tratamiento de agua que hoy, gracias a los esfuerzos de todas y todos los que durante muchos años aunaron ideales, sueños y obras, llego a feliz realización y hoy por hoy la comunidad en general de la ecoaldea Nashira, cuenta con una planta privada de agua potable. Aunado a ello, y como patrimonio intangible, todas estas fatigas en la acuciante búsqueda del preciado líquido, coloco de manifiesto la importancia del trabajo en equipo, de ser un solo cuerpo que camina y lucha por la realización y consecución del bienestar de la comunidad. Otros resultados son el esfuerzo por un bien común, los lazos de amistad y compañerismo que surgen en torno a este trabajo, el esfuerzo físico y mental que aportan todos por alcanzar este proyecto, la posibilidad de conocerse personas tan distantes y distintas y generar tolerancia y familiaridad por su proyecto en común

¿Cuáles fueron los beneficios para la comunidad?

Nuestra comunidad se ve hoy beneficiada con una planta de tratamiento de agua potable con capacidad de abastecer el consumo doméstico de 90 familias, casi 400 personas. Es una planta comunitaria y autosostenible que gracias al esfuerzo de todas esas mujeres llego a su existencia y que, hoy, gracias al compromiso cotidiano y trabajo desinteresado de la comunidad y sus líderes avanza para ser cada vez más eficiente, mas optima y más social.

¿La experiencia le puede servir como ejemplo a otras comunidades para mejorar?

Nuestra experiencia es la experiencia de muchas personas y comunidades, pero sirve para demostrar a todas esas comunidades que no desfallecer ante las dificultades, luchar sin tregua por los ideales y unirse en comunidad por la realización de nuestros proyectos permite alcanzarlos. aun nos faltan cosas por hacer, debemos mejorar la calidad del agua, hacer un uso mas eficiente de este recurso, sensibilizar en una cultura amigable con el agua y los recursos naturales, tener unas condiciones físicas mas amplias para la planta, y otros detalles que hagan de este proyecto un gran sistema de agua potable.

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